miércoles, 22 de junio de 2011

Loritos una pesca de verano

¡Pues ya los tenemos por aquí!. A pesar de no ser una especie que destaque por la espectacularidad de sus picadas, ni por el tamaño que adquieren, son una buena opción para iniciar a pescadores noveles en la pesca desde embarcación. Además, son sumamente atractivos culinariamente hablando. Su pesca resulta muy divertida, ya que sus picadas son decididas y secas.Generalmente se encuentran en fondos de escaso calado, de arena y fango, donde se entierran al llegar la noche o verse atacados.

Realizar su pesca con equipos ligeros será lo ideal, carretes de pequeño tamaño cargados con un fino trenzado, nos permitirán ser más precisos en las clavadas, aunque también podrán ir rellenos de nylon. El terminal podrá ir confeccionado con un fino fluorocarbono, para darle mayor invisibilidad en tan poco fondo; un anzuelo por encima del plomo y otro después de este, aunque si conseguimos algún plomo en el que podamos colocar dos cametas, los resultados mejorarán.

En esta modalidad se suelen capturar pequeñas arañas, pageles o peces planos. Ser precavidos al embarcar una pieza, nos puede evitar un buen disgusto en forma de pinchazo.

Anzuelos de pequeño tamaño de pala larga (tipo Aberdeen), cebados con rosca o coreano serán letales.

Ahora solo hace falta que el tiempo sea benévolo y que nos permita ir a por ellos...

miércoles, 8 de junio de 2011

Surfcasting, pesca variada...

Hace unos días Miguel y el que suscribe nos decidimos a ir a una playa, en la que la noche anterior habíamos estado de concurso. Como había salido bastante pescado y muy variado (herreras, sargos, pageles y alguna doradella), comentamos la posibilidad de ir por libre en busca de alguna pieza algo mayor.
Aprovechando que nos había sobrado cebo y que el parte de tiempo era bueno, nos fuimos con esa intención.
La verdad es que la cosa empezó bastante bien, al cabo de un rato de tener las cañas caladas, una fuerte picada arqueaba el puntero de una de mís cañas. Después de unos instantes y de cobrar poco a poco la pieza, la primera doradella estaba ya en seco, pesaba unos 700 grs. Al venir clavada en el anzuelo de arriba del bajo, dio algo más de guerra, por lo que al principio parecía de mayor tamaño.

Teníamos algún bajo cebado con lombriz y areny (un cebo autóctono que recogen las barcas que se dedican a la almeja) y que aguantaban bastante rato en el agua, por lo que estaba claro que la morralla no hacía de momento acto de presencia. Un aspecto muy a nuestro favor y más teniendo como objetivo el clavar alguna buena pieza.
Al echarse la tarde y ya prácticamente de noche, la actividad aumentó considerablemente. Las picadas se sucedían, lo que nos hizo estar bastante activos, todo y lo "lenta" que puede ser la pesca de grandes doradas.
Al final de la jornada, nos hizimos con unas cuantas doradellas como la de inicio, algunos sargitos, un par de obladas y varios besugos(aligotes), que por estas fechas, sorprende que aún sean de buen tamaño.
Entre todos estos, también debió aparecer algún buen tallham (anjova), que se quiso cenar una de las doradellas que Miguel tenía clavada en una de sus cañas. Cuando aparecen estos peces por la zona, no nos queda otra que cruzar los dedos y desear que no se topen con nuestras líneas, de hacerlo el destrozo puede ser mayúsculo.



lunes, 30 de mayo de 2011

Indignados


No se me ha ocurrido mejor título para este post, además como el adjetivo está de actualidad, me he dicho y porque no?.
La cuestión es que ya llevaba tiempo dándole vueltas al tema y gracias a un compañero de pesca y las fotos que me ha hecho llegar, me he decidido a entrar en materia.

Me gustaría que este escrito no fuese reflejo, del estado en el que muchas veces me he sentido (o nos sentimos), aunque el título lo dice todo.
¿Porque hay tanta dejadez por parte de la Administración y tan poca conciencia por parte de los pescadores "profesionales"?.
El sector de la pesca deportiva, cada vez está más demonizado desde todos los ámbitos, a excepción claro está del nuestro. En ocasiones nos acusan de ser la causa de la reducción de las capturas de ciertas especies. Se establecen cupos y vedas, algo que me parece perfecto con el fín de recupar de la sobrepesca a determinadas especies. Pero que nos metan en el mismo saco que a los profesionales, cuando prohiben la pesca de determinadas especies (atún, caballa, y las que vendrán), me parece exagerado. Es cierto que hay "deportivos" que no actúan con sentido común ni respetan las normas establecidas, pero aún así, comparativamente el daño que podemos realizar sobre el entorno, no se asemeja en nada al que hacen ellos.



Para aportar un poco más de información, las fotos son de esta semana pasada por la mañana. Los barcos estaban buscando el sonso (lanzón), está claro que revasando el límite sobre el que pueden faenar. El compañero estaba intentando pescar alguna dorada, aunque con este panorama, ¿que podemos esperar?.
En este caso creo que una imagen vale más que mil palabras

martes, 24 de mayo de 2011

En busca de "nuevos" pesqueros



Como en las últimas salidas con la barca, en busca de pageles, pargos y demás, la cosa no había funcionado todo lo bien que esperaba, me planteé un cambio de planes. Un amigo me dijo que entre semana, una buena manera de localizar nuevos puntos de pesca era aprovechar las zonas en las que los profesionales calaban sus artes y con la ayuda de la sonda, ver la composición de este y probar.
El día elegido a las 7 de la mañana, ya estaba embarcado con todo preparado y rumbo a un punto, donde en otra ocasión había capturado buenas piezas. Así pués el objetivo era ir en busca de las señales de "nuestros amigos" los profesionales.
Una vez en el sitio empezé a pescar en mi zona habitual, sobre un fondo de entre 42 y 55 metros, la captura de pequeños pageles y pargos me hizo plantearme el ir en busca de otros fondos y a escasos 500 mtrs. veía la banderola de un gallo que señalizaba una red. Con la barca a escasos 25 mtrs. de este, justo debajo me aparece un fondo muy interesante, con una roca que cambia el perfil radicalmente, lo que me hace ponerme manos a la obra.
Ya en la primera bajada y sin casi tiempo de que los cebos reposasen en el fondo, una buena sacudida arquea el puntero de la caña. Después de trabajar con cuidado la pieza/s, veo a medias aguas el resplandor de dos peces que van haciendo sus característicos círculos, conforme van llegando a la superfície ya rendidos después de varias carreras. Mi sorpresa fue ver que se trataba de un bonito pagel de casi un kilo, clavado en el anzuelo de abajo, que se había tragado un cangrejo ermitaño y un pargito de algo más de 600 grs. que había sucumbido a un gusano americano y que venía en el anzuelo superior del bajo.



El cambio de escenario prometía, así que durante un par de horitas fui haciendo derivas, con sucesivas capturas en forma de cántaras, vidriadas, incluso una lluerna (bejel).
La pesca con equipos ligeros, hace que el disfrute aún sea mayor, por lo que con una caña con su correspondiente puntera hibridada hará aún mejores esas sensaciones. El carrete de tamaño 5000 cargado con un trenzado de 0.08, un terminal de 0.35 de grosor, en fluorocarbono y un bajo con un diámetro inferior del 0.28 , me hicieron pasar una mañana excepcional.
Los cebos que utilicé fueron el americano y el cangrejo ermitaño, dos clásicos que rara vez suelen fallar. Esta vez los serranos y las doncellas no aparecieron, cosa rara.

domingo, 15 de mayo de 2011

Surfcasting...doradas





Después de varias salidas de pesca en busca de una buena dorada, hace unos días, por fín obtuvimos recompensa.

En las últimas semanas ya se ha empezado a notar, la entrada de estos ejemplares de mayor tamaño. Ahora sólo hace falta insistir y echar horas en la playa o playas en las que ya sepamos que se están dando capturas, esperando a que estas insaciables comilonas, hagan sus pasadas y se topen con nuestros aparejos. Buenos cebos como el llobarrero, el americano o la tita, no los pasarán por alto.




Por estas fechas no son las doradas la única especie que se muestra activa, si tenemos la mala fortuna de que los tallhams (anjovas) andan de cacería por nuestro pesquero, la rotura de líneas y la posible pérdida de capturas estará casi asegurada, así que paciencia...


jueves, 5 de mayo de 2011

Light Jigging una buena alternativa para estas fechas


A la espera de que suban definitivamente las temperaturas, en este impás de tiempo, no es una mala opción ir en busca de especies de porte reducido. Una modalidad que practicada con los equipos adecuados, nos deparará momentos de mucha diversión y porqué no, que también nos proporcionará jornadas muy entretenidas.





En estas fechas no es difícil encontrar las molas que forman jureles, estorninos, obladas y caballas. Simplemente habrá que estar muy pendiente por un lado, de nuestras amigas las gaviotas y si estas no nos muestran la zona donde hay actividad en superfície. La otra opción e indispensable para localizar nuestras posibles capturas, será el uso de la sonda.




Por lo general localizaremos estos spots relativamente cerca de nuestro puerto base, así que que pronto podremos ponernos en acción de pesca. En muchas ocasiones encontramos estas molas de pescado a escasos metros de la misma bocana, así que si estamos a una distancia prudencial de la misma y no entorpecemos el tránsito de otras embarcaciones, tendremos mucho terreno ganado. Una excelente zona donde probar, es cerca de lugares donde haya balizas o boyas.



La profundidad a la que encontremos estas molas de pescado y el estado del mar, marcará la utilización de jigs y cucharas de mayor o menor peso y de diferentes formas. Podremos aderezar el montaje, añadiendo en la parte superior una metralleta/traca de plumas que complementará la acción del jig y que lo hará aún mas atractivo y llamativo, pudiendo capturar de esta manera varias piezas a la vez.



Para tener un plus añadido de sensaciones, lo ideal es utilizar cañas de escaso libraje, que nos permitan lanzar y mover hasta un máximo de 50/60 grs. El carrete de un tamaño 3000/4000 cargado con hilo trenzado de 0,08 mm y un terminal de fluorocarbono de no más de o,40 mm, será más que suficiente, aunque a menor diámetro mayor invisibilidad, pero asumimos más riesgos de rotura.






Habrá que tener muy presente que entre estos bancos a veces vienen camuflados bonitos, melvas o bacoretas, por lo que la calidad del material deberá ser contrastada, así como los nudos de unión de los diferentes elementos. Sólo así y en caso de captura excepcional, tendremos decantada parcialmente la balanza hacia nuestro lado.


Tampoco hay que perder de vista, que si dejamos bajar nuestro aparejo hasta el fondo o muy cerca de él, la captura de arañas y víboras será más que probable. Por lo que no debemos confiarnos...

miércoles, 20 de abril de 2011

Surfcasting, retomando sensaciones...







Después de un largo y obligado parón, volvemos a retomar esas sensaciones tan especiales que el surfcasting nos hace vivir.

Con la llegada de la primavera y el aumento de la temperatura del agua, la actividad de los peces se empieza a reactivar. Como suele suceder todos los años aproximadamente por estas fechas, las primeras doradas de la temporada ya se dejan ver y con este objetivo he planificado las últimas salidas. Teniendo en cuenta que es una pesca lenta, que no requiere de contínuos cambios de cebo ni de bajos, acompañadas de esas largas esperas en busca de la tan deseada picada, se antoja como la mejor pesca para empezar a coger el ritmo perdido y recuperar el tono.



La elección del lugar, evidentemente vendrá marcada por el conocimiento de la zona y los resultados que hemos obtenido en campañas anteriores. Nos será de inestimable ayuda si algún generoso compañero o nosotros mismos, ya ha probado en diferentes sitios y ha obtenido los primeros resultados. Si no, no nos quedará otra que sin ir a la aventura, quemar unas cuantas horas o jornadas, hasta detectar en que playas se empiezan a mover los primeros ejemplares.

Otra manera de recabar información será la que podemos encontrar en nuestra tienda de pesca habitual, pero no olvidemos que esta información habrá que "ponerla en cuarentena". Sobretodo por que no todo el mundo la facilita correctamente y a veces no me extraña, porque de conocerse el sitio en el que se tocan, al día siguiente una playa entre semana puede parecer el escenario de un concurso. También corremos con el riesgo, de que los pescadores profesionales conozcan de nuestras capturas y al día siguiente encontremos la playa sembrada de trasmallos, con lo que adiós doradas...



El montaje que por su funcionalidad y por los resultados que da, es bien sencillo. Habitualmente utilizo un bajo de unos 25/30 cmts, con el mismo diámetro con el que confecciono el resto de bajos, con una perlita de doble taladro que irá más o menos centrada, al final del mismo un clip al que unir el plomo.

La longitud de la cameta irá en consonancia a las preferencias de cada pescador. Es cierto que cuanto más largas, más cortos serán nuestros lances, pero por contra con mayor naturalidad reposará nuestro cebo y algo más atractivo se mostrará. Por otro lado con cametas más cortas, la distancia a la que depositaremos el cebo será mayor, pero la libertad de movimiento del mismo será menor.



La dentadura de esta especie es por todos conocida, así que se hace imprescindible la utilización de anzuelos de buena calidad. El hilo con el que empatillaremos nuestros anzuelos, también será de contrastada calidad, el grosor irá asociado al estado del mar. A partir de 0,26 mm es suficiente, siempre y cuando seamos cuidadosos y trabajemos con suavidad una buena pieza.

Los cebos para este tipo de pesca y que mejor nos funcionan son la tita de palangre, el llobarrero y el americano. Con ellos otras especies también pueden hacer acto de presencia, sargos, mabras y algún pagel no se resistirán.







De momento en las últimas salidas las de mayor tamaño se resisten, pero seguiremos intentándolo...