En las últimas semanas de octubre y en el recién iniciado noviembre, hemos
podido constatar que la actividad doradera, se ha multiplicado
exponencialmente.
Las próximas entradas intentaré ir desgranando, los excelentes resultados
que hemos ido cosechando en esta nueva estación, que podría marcar el final de
una época pobre en capturas.
En una de nuestras playas talismán se dio el pistoletazo de salida, al
reencuentro con nuestras amigas de la frente dorada. Acompañado de mi mujer,
decidimos salir una tranquila tarde antes del cambio horario. Para no perder
las buenas costumbres, nos presentamos en la playa con un buen surtido de
llobarreros y alguna tita de palangre. Este excelente cebo, se lleva el primer
puesto con bastante holgura, en el casillero de capturas. No pondré en duda las
preferencias de cada uno de nosotros, los hay fieles a la tita de palangre,
cebo que tampoco debe faltar cuando buscamos ejemplares de cierto tamaño o
cuando la morralla está muy activa.
El atardecer no nos deparó ninguna sorpresa, los cebos salían prácticamente
intactos. Así que en cuanto se hizo de noche y como ellas no querían comer, era
nuestro momento para hincar el diente. Nada más empezar con ello (la Ley de
Murphy muchas veces se acaba cumpliendo), la línea de una de las Split Surf
empezaba a perder la tensión y el puntero se ponía recto. Era la señal
inequívoca, de que algún pescado se había interesado por el llubarré, dónde
había escondido un anzuelo Chinu de Mustad del nº2.
Nada más coger la caña y dar unas vueltas al carrete, los primeros
cabezazos no dejaban margen a la duda, era más que probable que se tratase de
una dorada. Llegaba el momento de cederle la caña a mi mujer para que
disfrutase de la pelea. Con mucho mimo fue trabajando la captura hasta ponerla
en seco, una buena dorada de ración, que fue la captura más significativa de la
noche. Las mabras (herreras) hicieron su entrada y la labor de continuar
tentando a las doradas, se desvanecía con el paso del tiempo.
Así que con este “botín” dimos por concluida la jornada, confiando en cómo
en días posteriores acabó sucediendo, las doradas estuviesen más activas, pero
esto lo dejo para una próxima entrada.



