martes, 24 de enero de 2012

V de Vendetta en el Delta


Pues si, así es como me sentía el otro día de vuelta a casa. Una jornada de pesca en el Delta, que de entrada no se presentaba nada fácil como a continuación os contaré. Después de una planificación concienzuda y de mirar y remirar el parte meteorológico, para allí que nos fuimos Carmelo y yo. Una vez en el lugar de pesca, mi primera opinión fué que las condiciones del mar  para buscar lubinas eran buenas o muy buenas, mi compañero algo más acostumbrado en pescar en esta zona, me decía que él la veía bastante fuerte y que ya veríamos si podríamos pescar.
Montamos una caña para probar en el primer pesquero y efectivamente, ni los plomos de bola de 175 grs aguantaban, siempre nos quedaba pescar con grapa, pero esta opción la queríamos dejar como último recurso, cosa que al final acabó sucediendo. Decidimos buscar otra zona de la playa, en la que la corriente y el oleaje nos entrasen más de cara y plantearnos la posibilidad de pescar aquí. Pero una vez en el segundo pesquero, aquello aún pintaba peor, olas que rompían a más de 120 mts con una muy buena espuma, con una corriente que nos hacía desistir por segunda vez. Al final en un acto de cabezonería por mi parte, medio convencí a mi compañero para ir a ver otra playa, quizá algo más honda y en la que con un poco de suerte podríamos pescar. Repetimos el ritual de hacer un par de lances y viendo, que entre la primera rompiente y la segunda había bastante distancia, nos decidimos en pescar, con plomos de grapa.
La carga que aguantan lineas y equipos con estas condiciones son extremas, pero a veces vale la pena llegar a este punto y más viendo que el mar estaba para las lubinas.

En prácticamente el primer lance ya hubo una picada, pero con la entrada de algas la cosa aún se ponía más peliaguda. Mientras nos "peleábamos" con todo una de mís cañas perdía totalmente la tensión, con lo que el plomo de grapa de 150grs con el que pescaba, estaba claro que se había levantado. Después de recorrer 50 mts a la derecha y de haber recogido unas decenas de metros, noté unos cabezazos que delataban que además de un buen montón de algas, venía también pescado. Pasados los momentos críticos, pusimos en seco una bonita lubina de cerca de 3kg, que se había tragado un buen gusano de tubo.

En los momentos posteriores se disparó la adrenalina, pero mientras estaba cebando una de las cañas, me giré para vigilar la otra y no divisé el reflectante de la puntera, que estaba a unos 30 mts de dónde me encontraba. Enfoqué al suelo con el frontal y no había ni rastro, así que de una carrera me acerqué y ví la piqueta tirada en el suelo y la señal de que la caña se había ido al agua. Aquí se acabó la jornada, una jornada que de no haber sido por las algas, sin duda hubiese continuado.
Fué mala suerte, pero como dicen los taurinos, para cuajar una buena corrida hay que arrimarse al toro, aunque esta vez el toro me dió un buen revolcón.

miércoles, 18 de enero de 2012

Calamares desde embarcación



Por un motivo u otro, últimamente tenemos bastante abandonada la pesca desde embarcación. La falta de tiempo, el surfcasting y la meteo, no nos dejan salir con la asiduidad que nos gustaría, pero de nada sirve lamentarse, la cuestión es salir a pescar...
Desde hace ya meses, algunos compañeros los están pescando desde pantalanes, playas y también desde embarcación. La verdad es que estos animalitos son un excelente plato que degustar, vamos que son generosos en la mesa. Además a esto le podemos sumar que en estos fríos meses, su pesca es un muy buen recurso para emplear una tarde frente al mar.
Hasta ahora sólo hemos salido un par de tardes en busca de ellos, con unos resultados de lo más variopintos. El primer día, a pesar de salir bastante tarde y ya de noche, dimos enseguida con ellos así que las picadas y "carreras" no se hicieron esperar. En esta como en otras modalidades de pesca, hay que trabajar con delicadeza las piezas. Las prisas son muy malas compañeras de viaje y querer embarcar rápido una pieza, nos llevaría irremediablemente a la pérdida de nuestra captura. Si mantenemos el temple, aguantando los sifonazos una vez los tenemos a escasa distancia de la barca y nos ayudamos de la sacadera, casi lo tendremos hecho.


Salir con la oscuridad como compañera es algo arriesgado. Os recomiendo salir con las últimas luces del día, excelente momento para empezar a tentarlos. De noche iremos literalmente perdidos, con las trampas que calan los profesionales y los que no lo son. Esto es lo que nos sucedió en la segunda jornada, afortunadamente no tuvimos ningún percance en forma de rotura o enganche, pero el mar parecía una pista de slalom, así que en vista de como transcurría la noche, decidimos dar por concluida la jornada y probar suerte otro día.

martes, 10 de enero de 2012

Lubinas a surfcasting en el frío invierno


Durante prácticamente todo el mes de diciembre, hemos ido detrás de las esquivas lubinas. El lugar escogido por la cercanía a la que nos encontramos y por su excelencia, no podía ser otro que el Delta del Ebro.
El balance de las diferentes jornadas ha sido variado, ha habido días de buenas capturas y otros, en las que estas han brillado por su ausencia. Como bien me comentaba el compañero Carmelo, la línea que separa el éxito del fracaso es muy fina y así lo hemos podido experimentar a lo largo de este último mes. 
Cametas largas y anzuelos grandes
Un factor muy a tener en cuenta, a la hora de planificar una salida de pesca es el meteorológico. Aunque las predicciones que encontramos en las diferentes webs, cada vez son más exactas, no siempre son fieles al 100%. La lubina es una especie que por norma general quiere el mar con oleaje y espuma, si al llegar al pesquero nos encontramos con que hay poco o nada, el capturar alguna aún se hace más difícil. 
Si acertamos en el estado del mar, ya tenemos mucho de ganado, pero también hará falta que ellas estén por la labor y que el cangrejo, que en algunas zonas está muy activo, deje que nuestros cebos reposen el tiempo suficiente para que una buena lubina o incluso corvina nos acabe alegrando la noche. 
Salir a realizar este pesca nocturna y en esta época del año es duro, muy duro, aguantar bajas temperaturas, humedad y escasez de picadas no es una pesca agradecida, pero este pensamiento cambia en cuanto al otro lado de nuestra línea, aparece una buena lubina que se mece con el oleaje. Atrás quedarán días en los que hemos recorrido cientos de kilómetros y en los que hemos vuelto de vacío a casa, sin ver ni tan siquiera una picada.
Montaje tipo Urfe, con cametas largas de más de 2 metros, con anzuelos de buen tamaño ya que esta especie tiene una boca descomunal. El grosor de las cametas irá en función del estado del mar y del diámetro con el que nos los permita montar.


El cebo que mejor nos ha funcionado ha sido el llobarrero, caro pero efectivo, aunque siempre es aconsejable llevar alguno más consistente y variado.
Capturar ejemplares pequeños utilizando anzuelos grandes no será difícil, aunque debemos ser responsables y dejarlos en libertad, con el paso del tiempo nos pueden alegrar una fría noche de invierno.

Llobarrero

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Una experiencia inolvidable

Hace unas semanas tuve la oportunidad de compartir una jornada de pesca, con un equipo y en un entorno excepcional.
El calificativo de excepcional no lo he elegido al azar, rodearte de toda una serie de personas que viven por y para la pesca deportiva, nuestra gran afición, es todo un privilegio y a mí me hicieron sentir, pues eso, un gran privilegiado.
Por un lado pescadores y excelentes conocedores de la zona (Aitor y Kepa) que en todo momento, se desvivieron por enseñarnos los mejores pesqueros para poder captura alguna lubina durante la mañana y al atardecer, pusieron todo su esmero en que los chipis acudiesen a la cita.

Por otro, una representación de la presitigiosa marca Yo-Zuri, compuesta por un pescador profesional Hideyuki Matsuoka. Además del responsable del departamento de investigación y desarrollo, el responsable de marqueting, un cámara y un traductor. Los anfitriones de este encuentro, la empresa que distribuye todos los productos de esta marca en España y Europa, Calicó S.A.


Toda una experiencia que desde luego será difícil de olvidar, a  través de este humilde post solo me queda decir a aquellos que contaron conmigo, gracias.

En el próximo mes de Enero, en una de las revistas de pesca que publica Grupo V, aparecerá el contenido de esta experiencia.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Montajes y materiales ¿Cual es el precio?

A veces se hace difícil hacer entender a según que personas, que esto de la pesca no es un hobby barato y menos aún aburrido. Los que más o menos nos movemos en este mundillo y a los que por nuestras venas corre una mezcla de sangre y salitre, sabemos las horas, horas y más horas que se le dedican a La Pesca. Lo pongo en mayúsculas porque como algunos creen, ir a pescar es coger las cañas y plantarse en una playa o un roquedo y esperar a que los peces piquen, que es una opción, pero nada más lejos de la realidad.
Valorar el tiempo que se saca de dónde no se tiene, en preparar bajos para una competición, empatillar anzuelos, montar plomos, reparar y rellenar bobinas, etc... creo que no se podría cuantificar. También se puede acudir a nuestras tiendas habituales y hacer los correspondientes encargos, pero creo que a todos nos llena aún más de satisfacción, cuando ponemos en seco una buena captura y el montaje lo hemos hecho íntegramente nosotros. Cada uno que saque sus propias conclusiones y actúe como mejor le vaya, yo hace tiempo que lo tengo claro y mientras pueda así seguiré.

Además pienso que la suerte se puede tener o no tener, pero también hay que buscarla y en esto de la pesca, no se puede dejar ningún cabo sin atar si queremos que nuestro empeño se traduzca en buenos resultados.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Bonitos, esquivos amigos

Habitualmente con el final del verano, se empieza a notar un ligero repunte en la actividad de especies como melvas, bacoretas, llampugas y como no bonitos. Este año parece que los ciclos se han atrasado un poco, debido posiblemente a la elevada temperatura del agua, que hasta bien entrado el mes de octubre rondaba los 23 grados. Otro aspecto que también ha podido influir ha sido la escasez de lluvias, que sin duda ha limitado el aporte de nutrientes al mar a través de ríos y rieras, por lo que los peces pasto tienden a buscar otros emplazamientos para alimentarse, lo que origina que sus depredadores sigan su camino.
Al final nuestros insaciables torpedos acudieron a su cita, en las jornadas que les dedicamos básicamente a curricán, nuestras amigas y delatoras gaviotas, formaban pajareras espectaculares en innumerables lugares. Sólo había que actuar de manera adecuada para maniobrar la embarcación y darle tiempo a las muestras para que pasasen por el lugar preciso.  Con un mar rizado en superfície por la acción del viento, las condiciones eran las ideales para engañar a unos y a otros.

Todo y que dar con los bonitos no siempre es una labor fácil, ya que estos acostumbran a ir acompañados de otro tipo de depredadores, conseguimos levantar unos cuantos que todo y no ser de grandes dimensiones, rondarían los 3kg., nos brindaron unos excepcionales momentos de lucha, ya que como bien sabeis son duros de pelar y hasta que no los tienes dentro de la sacadera, no puedes dar por finalizada la batalla.


En los días de mayor actividad llegamos a capturar más de 20 piezas, entre bonitos, melvas, bacoretas y estorninos, de las que solo unos pocas nos alegraron la mesa.
Alguna gaviota también quiso probar las plumas con las que pescábamos, soltándose afortunadamente sin necesidad de que tuviésemos que intervenir.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Delta del Ebro una visita deseada

Tal y como indica el título de este post, la visita al Delta del Ebro fue totalmente inesperada, pero no por eso poco planificada y preparada. Al frente de todo estaba mi mujer, sufridora y cómplice de mí segunda mayor pasión (la pesca), la primera me vais a permitir que la guarde para mí, aunque ya os la podeis imaginar. Con ella al mando, no hay duda de que ningún cabo quedará al azar.
No voy a descubrir a estas alturas que el Delta, es uno de los paraísos para cualquier pescador deportivo, tanto desde embarcación como desde costa. Como colofón a mí regalo de cumpleaños, estaba organizada una jornada de pesca en este lugar tan emblemático y en mi caso, poco visitado a pesar de la relativamente escasa distancia a la que estamos.

El lugar elegido fue la playa de Sant Antoni, justo en el margen derecho de la desembocadura del río Ebro y al que si no tengo mal entendido, solo se puede acceder a través del mismo río o el mar y con la ayuda de una embarcación. Bueno, pues una vez desembarcados, allí que nos instalamos con todo lo necesario para abordar una larga jornada de pesca nocturna.
El objetivo era bien sencillo y se cumplió con creces tan solo con llegar al lugar de pesca, ¿que más se puede pedir? un lugar excepcional donde los haya y una compañía inmejorable, el tema pesca si no hubiese funcionado, pues tampoco hubiese pasado nada. Pero dentro de lo que cabe, la cosa no se dió del todo mal, a pesar de que las capturas fueron muy abundantes, los tamaños fueron contenidos.

Doradellas, corvinas, jureles e incluso una anjova acudieron a su cita. Echamos de menos la captura de alguna lubina, pero por las fechas en las que fuimos y el estado totalmente en calma de la mar, hacía algo complicado el engañar a esta esquiva especie, aunque todo llega...