jueves, 10 de noviembre de 2011

Palometones a spinning y curricán

Después de un período de "desconexión obligada" (vacaciones) ya estamos de vuelta. Un tiempo que entre otras tantas cosas, he aprovechado para disfrutar de la pesca en varias de sus modalidades.
Hubo jornadas de todo tipo, unas abundantes en capturas y otras en que estas escasearon, pero como ya es de todos conocido esto es lo más habitual. Lugares idílicos como el Delta del Ebro, la playa del Estartit con las Islas Medas siempre espectantes, fueron algunos de los lugares elegidos y como no, las playas de Tarragona y un poco más al norte Blanes, que por varias razones son lugares fijos de peregrinaje y pesca.
El material fotográfico para una parte del contenido de este post, me ha costado un poco recopilarlo. Principalmente porque una de estas técnicas, en concreto el spinning no es de las que más me haya atraído, como ya he apuntado en algún otro post, pero como bien dice algún compañero en cuanto te haces con las primeras, que no fáciles capturas, ya estás enganchado...
En una de estas jornadas y acompañado de un fenomenal teacher, tuve la oportunidad de experimentar la potencia de uno de estos preciosos animales, una pelea sin duda del todo apasionante y noble. No me puedo imaginar combatir con un ejemplar, de esos que todavía hay por el Delta del Ebro y que sin dificultad superan los 20 kg de peso, pero todo llegará, espero. En nuestro caso el combate fue con un par de ejemplares que rondarían los 7/8 kg, con equipos relativamente ligeros, cañas de acción contenida y carretes de tamaño 4000 cargados de línea trenzada de 0.20 mm, rematado con un terminal de fluorocarbono del 0.50. Al final un buen señuelo de superfície al que darle marcha y a insistir, insistir e insistir, no hay otra fórmula. El subidón de adrenalina está asegurado, cuando de la nada aparece uno o varios misiles persiguiendo tú engaño y de repente zas, el más "listo" de la clase se lleva el susto de su vida y a ti de regala con un momento inolvidable.

También los tentamos a curricán con artificiales y con cebo natural, pero este año ha sido algo más complicado hacerse con buenas capturas, también es cierto que no hemos insistido como otros años y que la zona además ha sido castigada en demasía y estos excesos, al final se acaban pagando...

martes, 27 de septiembre de 2011

"Surfcasting Extremo"

Hace unos días hicimos una salida de pesca, en busca de las tan codiciadas doradas. El lugar elegido fue la playa del Estartit, un entorno idílico desde el que además pudimos contemplar la belleza y majestuosidad de las Islas Medas. Uno de los pocos lugares en los que la protección del medio marino es total.
Esta extensa playa que llega hasta la población de Pals, lugar en el que no hace muchos años estaban las famosas antenas de Radio Liberty, nos puede deparar excelentes capturas y también como otras tantas, sonados fracasos. Hay zonas en las que las salidas de agua dulce, marcarán claramente el contenido de la pesca y las especies que podamos capturar. Podemos encontrar un amplio surtido de especies que tentar: lubinas, lisas, herreras, sargos y como no, doradas. Detrás de estas especies y en la época del año adecuada, suelen encontrarse en estas zonas cercanas a las desenvocaduras, grandes depredadores como los palometones y las anjovas (tallhams).
Como apuntaba anteriormente, la jornada iba totalmente enfocada a la captura de doradas, cosa que mi compañero Jordi, se encargó de dejarme claro, ya que mientras yo llegaba a la playa, el ya había puesto en seco una buena de cerca de 2.5 kg, que a la postre sería la única.
Pasada la hora del crepúsculo y ya entrada la noche, la actividad era totalmente nula. Cebos blandos como el llobarrero salían intactos, un aspecto por un lado positivo, ya que esto quería decir que había escasez de morralla y este excelente cebo estaría por lo tanto haciendo su trabajo.
De repente y mientras conversaba con Jordi, al enfocar hacia mis cañas con el frontal, vi como una de ellas estaba totalmente arqueada y sacando hilo del carrete. Al llegar lo único que podía hacer, era esperar a que el animal que había al otro lado de la línea, aflojase en su empeño y poder así sacar la caña de la piqueta. La primera toma de contacto fue brutal, ya que cuando pude cogerla, mi oponente volvió a pegar una buena carrera sacando otros tantos metros de la bobina... Sencillamente espectacular, un momento para recordar. Después de un ataque kamikaze, el animalito se vino solo prácticamente hasta la orilla, donde a unos 20 metros vimos la silueta de un pez largo, muy largo, que de entrada no podíamos distinguir. Podría día haber sido una excelente lubina, pero no, era un enorme tallham que había encontrado en su camino mi aparejo.
Lo más surrealista fue capturar semejante animal, sabiendo la tremenda dentadura que tiene, de ahí su nombre. El carrete iba cargado con línea del 0.14 y la cameta era del 0.30 con un anzuelo del nº3. Eso si, para poderlo sacar nos tuvimos que mojar un poco los pies, ya que la escasez de oleaje hacía difícil ponerlo en seco.
Sin duda fue una captura fortuita que afortunadamente amenizó la noche.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Por fin el cambio de ciclo

Después de aguantar estos meses de canícula en los que además de la calor, hemos tenido bañistas, embarcaciones por doquier, motos acuáticas y demás, ha llegado nuestro momento.
Si ya en estos meses no hemos dejado de tentar a todo tipo de especies, doradas desde playa, tallhams, palometones y calamares desde embarcación, ahora que las condiciones meteorológicas serán aún más favorables, se reducirá la masificación de nuestros spots, tendremos todos los ingredientes para que nuestras jornadas sean más fructíferas.
Agosto ha sido un mes excepcional para el surfcasting, en muchas playas del litoral catalán. Las capturas de doradas han sido masivas y con tamaños considerables. Por nuestra zona las capturas no han sido cuantiosas, pero si habituales. Jornadas en las que han dado la cara y han salido algunas de buen tamaño, que nos han hecho pasar muy buenos ratos.
Como apuntaba anteriormente, ahora llega el momento, las playas son ya territorio surfcaster y allí estaremos para tentarlas.

domingo, 21 de agosto de 2011

Spinning desde embarcación, en busca de nuevas emociones




La verdad es que hacía ya mucho tiempo que tenía ganas de ponerme con este tema y entrar en materia. Debo reconocer que años atrás esta técnica no entraba para nada en mis esquemas de pesca. Es más, hasta me parecía un poco absurdo esto de ir lanzando y recogiendo artificiales , intentando que algún incauto pez atacase el señuelo. Incluso a algunos compañeros les había comentado que yo nunca practicaría esta técnica. Menos mal que con el paso del tiempo uno va madurando y finalmente abre lo ojos.

Había escuchado en numerosas ocasiones que la pesca en superfície era apasionante, pero yo en mis trece, pensando que bobadas. Como buen aficionado al surfcasting tenía claro que como esta técnica ninguna podía ser mejor.
A día de hoy esta percepción ha cambiado diametralmente, está claro que cada pescador tiene sus preferencias en cuanto a técnicas y modalidades de pesca y como no, a lo que a especies se refiere, pero también es cierto que a veces conseguir una buena captura nos lleva irremediablemente a probar cosas nuevas.
Los primeros pinitos ya los había hecho persiguiendo a los túnidos y menuda iniciación, como si fuese fácil engañarlos. También había probado en algún que otro lance, clavar alguna de las difíciles lubinas portuarias y lo reduciríamos a poco más.
Una de las mejores maneras de ir ampliando conocimientos, ha sido ir visitando blogs , además de escuchar a algunos spinners en los lugares donde adquiero materiales o cebos.
Pero sin duda la más enriquecedora, es poder compartir jornada de pesca con alguien que realmente sepa. Esto ha sucedido en varias ocasiones con buenos fishers (Dani y Sergi) pero la técnica de pesca era diferente, quizá el momento lo requería y lo del spinning se fue dilatando en el tiempo.
A traves del blog además de ir explicando mis vivencias, he tenido oportunidad de conocer a otros pescadores/bloggeros con los que he podido compartir conocimientos y experiencias y con alguno por cercanía geográfica también jornadas de pesca. Esto es lo que sucedió con Cristian, compañero de pesca y blogger http://kalima-x-fishingteam.blogspot.com

La mañana en cuanto a capturas fue genial, para un principiante como yo no podía ser mejor. A pesar de no empezar demasiado bien, conforme se iba levantando el día la cosa mejoró. De repente el viento roló y en el himpase de este cambio y con el mar en calma, la actividad se disparó. Ataques por aquí, ataques por allí, coletazos de los depredadores y agujas saltando despavoridas, los culpables los de las fotos... (paseantes y anjovas).

jueves, 4 de agosto de 2011

Doradas a surfcasting, por fin entraron las XL

Pues si, al final y después de mucha insistencia la suerte por fin se puso de cara. Ya había perdido la cuenta de las veces que habíamos ido en busca de estos preciosos animales. En prácticamente todas las salidas los resultados distaban mucho de lo esperado, pero ya se sabe, en esto de la pesca no hay casi nada garantizado.
Sabíamos en que playas se estaban empezando a tocar y los cebos que mejor funcionaban, pero nada, ni por esas habíamos sido capaces de tener una buena noche. Llegados a este punto era ya casi una cuestión de orgullo o tal vez de resignación. Mi compañero Carmelo y yo estábamos casi seguros que en alguna de estas jornadas íbamos a dar el campanazo y aunque no haya sido del todo así, las últimas capturas que hemos hecho han sido un buen balón de oxígeno, que falta nos hacía.
El primer encontronazo serio lo tuvo Él y uno de los primeros días, en que planificamos esta pesca tuvo la suerte o más bien el buen hacer, de clavar una buena dorada cercana a los 3k. Como casi siempre bravas desde el arranque, poco a poco con buena mano y forzando lo justo, la captura se rinde exhausta en la arena. Yo mientras tanto vi pasar las horas y la picada en una de mis cañas, igual que la que él había tenido, nos hizo subir la adrenalina, falsa alarma, la manera de pelear no era de una dorada... un buen jurel colmó mi desilusión. ¡Otro día será!.


Afortunadamente y como ya apuntaba anteriormente, no todas las jornadas transcurrieron igual. Un cambio de tercio o más bien de playa, de momento fue el quid de la cuestión. En nuestra última excursión, el balance aún fue más positivo. El compañero siempre me dice que el arranque es muy importante, si a primera hora (última de la tarde) ya tocamos alguna, es probable que cuando se eche la noche, estas vuelvan ha hacer acto de presencia. Pues bien, así sucedió en una de mis cañas, una espectacular picada nos avisaba de que había vida al otro extremo de la línea. Después de una carrera suicida, la dorada emprendió la huída hacia la orilla, lo que durante bastantes momentos me hizo pensar que se había desclavado, pero no. A escasos 10 metros de esta, otra buena carrera me devuelvió la tensión y en unos momentos la primera XL reposaba ya sobre la arena. Tras el cebado rápido, hay que aprovechar que entran a comer, la caña ya está otra vez en acción de pesca. Hicimos las pertinentes fotos de rigor y zas, al darnos la vuelta otra de mis cañas estaba como un palo. Después de recoger más de 50 mtrs con la línea sin tensión, estaba convencido de que me habían cortado la línea ya que no notaba ni el plomo, pero de repente una fuerte sacudida me vuelvió a poner en acción. No habían pasado ni 10 minutos de la anterior captura y después de unas cuantas carreras, que la segunda estaba también en seco.
Esta vez el cebado aún fue más rápido y la caña volvía a estar en el agua. Al poco rato es una de las cañas de Carmelo, la que tiene una picada de esas que te ponen el corazón en un puño. Yo no me acostumbro, ni creo que me acostumbraré a templar los nervios, pero el compañero está más que curtido en estas batallas y eso se nota. En apenas media hora habíamos hecho el triplete, que nos colmaba de satisfacción.


jueves, 21 de julio de 2011

Un poco en superfície: lubina, tallhams y espetón



En las últimas salidas matutinas, los fracasos han sido prácticamente continuos. A pesar de las fechas en las que nos encontramos y de la entrada ya de algunos de nuestros depredadores, estos no se muestran muy atraidos por los engaños que les hemos presentado. En años anteriores en estas fechas, los tallhams (anjovas), espetones y los primeros palometones ya habían hecho acto de presencia, sucumbiendo a artificiales o a cebo natural. Pero me da la sensación, de que este año el pescado anda algo retrasado (espero), porque si no, puede ser un año duro en cuanto a capturas se refiere, por lo menos por las zonas en las que muchos compañeros y el que suscribe, practicamos nuestro hobbie.
A surfcasting, la entrada de las primeras grandes doradas no se ha producido hasta bien entrado el mes de Junio, cuando habitualmente a primeros de Abril-Mayo ya se hacían buenas pesqueras. Jornadas en las que hacerse con un par de buenos ejemplares, es ya todo un éxito.
Mediado Julio, las mabras (herreras) son díficiles de encontrar en playas donde era relativamente fácil, hacerse con un buen ranchito de ellas, ahora escasean.
Ya sabemos que la pesca no siempre se presenta fácil, pero a día de hoy el panorama no es nada halagüeño.
Algún compañero (Dani) ha tenido la suerte de toparse en superfície, con buenos ejemplares de lubina y tallham, lástima que su zona de pesca esté algo alejada... la suerte también hay que buscarla y en este caso él la ha encontrado.



Por mi parte, la última captura de cierto porte fue un espetón, que no dudó en atacar al cebo natural con el que caceaba. Todo y no ser un pez muy combativo, siempre te llena de satisfacción la captura de uno de estos ejemplares. Espero que en próximos post, algo haya cambiado y haremos porque así sea.

domingo, 10 de julio de 2011

Lubina, una captura inesperada






Desde hace ya varias semanas, voy detrás de las codiciadas doradas sin haber tenido hasta el momento, ningún encuentro serio.

Cada vez que planificamos unas salida, todo pescador cuida con mimo una serie de aspectos que siempre han de estar al 100%, como por ejemplo: los equipos, materiales, cebos y el tiempo. En este aspecto, últimamente no estamos teniendo muy buena suerte con las previsiones. A pesar de revisar varias webs que facilitan dicha información y confiando en que esta se va a mantener, el estado del mar ha acabado siendo muy diferente el final de alguna de estas jornadas, de como había empezado.

El motivo de hacer esta introducción, es sencillamente porque no es lo mismo planificar una jornada en busca de doradas con el mar algo rizado y pescar con cametas finas, que acabar pescando con olas de 1 a 1,5m y cametas mucho más cortas y gruesas, en una playa en la que esto ya es medio temporal. Son demasiados aspectos que condicionan sin duda la acción de pesca y más la de esta esquiva especie.

Como principal objetivo el de capturar alguna buena dorada, el último día de pesca asi lo enfoqué. Los cebos que utilicé en el pesquero eran, tita de palangre, llubarrero y lombriz catalana, por si al final me tenía que entretener con otras capturas. La noche no empezó muy bien, el agua estaba demasiado fuerte para mi gusto y lo que peor pintaba, era el viento de levante que a medida que se iba echando el día, cada vez era más fuerte

Después de varias horas de espera y ya sin ánimo de tener ninguna picada, en una de las cañas se produjo una buena destensada de la línea. Con el mar tan movido y la suciedad que había en superfície, de entrada pensé que podría haber sido algún plastico, pero una vez con la caña en la mano noté que venía la primera pieza, una doradella que hizo que mi retirada se alargase algo más. Con la caña fuera y mientras hacía las fotos, vi que otra de las cañas recibió una buena sacudida. Se trataba de la que tenía lanzada a menor distancia, por lo que rápidamente lancé la que ya había pescado y la tanteé, noté un fuerte tirón y con la ayuda del carrete, di hilo para apaciguar al contrario.
No me ofreció mucha resistencia durante la recogida, pero en los últimos metros y ya viendo la batalla perdida, volvió a pegar unos buenos cabezazos. Con tan poca visibilidad por el estado del mar, conseguí ver la silueta de una bonita lubina, que finalmente me alegró la noche. Hacía mucho tiempo que no tocaba una de este tamaño y me dio especial satisfacción. Mientras le sacaba el anzuelo con el llubarrero que se había tragado, me di cuenta que tenía una buena cicatriz en el lomo, seguramente ocasionada en su etapa juvenil por la hélice de alguna embarcación o por la flecha de algún pescasub.